El Presidente de la República, Sebastián Piñera
firmó el Proyecto de Ley que reforma el Sistema Nacional de Capacitación y
Empleo, SENCE.
Hasta ahora nuestro sistema de capacitación, si
bien capacitaba a mucha gente (5 millones durante los últimos 4 años), no
estaba logrando los resultados que se esperaban porque no estaba teniendo un
impacto significativo sobre las dos variables claves: mejorar el acceso y la
calidad de los empleos, y mejorar los salarios y condiciones de vida de esos mismos
trabajadores.
Como Gobierno nos dimos cuenta de una serie de
otras falencias, como que no se estaban evaluando ni certificando los
programas, mientras que la capacitación financiada por la franquicia tributaria
tenía también algunos problemas específicos, como una enorme proliferación de
cursos de muy corta duración, que no cumplían los objetivos que un sistema de
capacitación debe tener. Además, no había realmente un mecanismo
suficientemente adecuado para orientar nuestro sistema de capacitación hacia
los sectores más vulnerables y también hacia las pequeñas y medianas empresas,
e incluso el sector rural.
Hoy estamos frente a una reforma profunda a nuestro
sistema de capacitación, la que nos va a permitir continuar con la capacitación
durante toda la vida laboral de nuestras trabajadoras y trabajadores. Esto es
lo que nosotros llamamos una sociedad de oportunidades, una sociedad que le
entregue a todos los chilenos las oportunidades para desarrollar sus talentos.
Se trata de un cambio muy profundo, porque significa concebir nuestro sistema
educacional como un sistema permanente y continuo, que acompaña a los chilenos
desde que nacen hasta que terminan su vida laboral.
Hemos logrado crear más de 900 mil nuevos trabajos,
logramos incrementar los salarios reales en más de un 15%, y los salarios más
bajos, partiendo por el salario mínimo, en más de un 27%. El ingreso que genera
el país que va a los trabajadores se ha incrementado en un porcentaje que
supera el 30% en cuatro años, lo cual es una cifra muy significativa, que si
logramos mantener y proyectar hacia el futuro, nos va a permitir mejorar
sustancialmente la calidad de vida de todos los chilenos y, muy especialmente,
de los trabajadores más vulnerables.
Con estos cambios se cambia el eje de la capacitación
enfocándola en la empleabilidad del trabajador, se incorpora el financiamiento
de cursos conducentes a un título de nivel técnico superior a través de
franquicia tributaria y se potencia el rol protagónico de los sectores
productivos en la construcción de una
política para el desarrollo del capital humano, a través de la constitución de
los Consejos de Competencias Sectoriales (CCS), debiendo las empresas destinar
entre un 5% y un 10% del beneficio total a que tenga derecho para hacer uso en
capacitación.
Para Tejemedios escribió:
EDUARDO DURÁN SALINAS
GOBERNADOR PROVINCIAL DE ÑUBLE