FÁRMACOS BIOEQUIVALENTES

310 medicamentos fueron certificados como bioequivalentes durante el 2013. Así, el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera alcanzó la meta comprometida de contar con productos farmacéuticos bioequivalentes antes del 31 de diciembre, esto es, fármacos que mediante estudios han demostrado que producen el mismo efecto terapéutico que uno original, y a un precio asequible para la población. Se trata de productos que coinciden con las enfermedades de mayor prevalencia en la población y que son de uso crónico, es decir, que obligan a los pacientes a un tratamiento farmacológico prolongado como el caso de la diabetes, el colesterol, depresión, alergias, y control del VIH.

Muchas de estas enfermedades se encuentran descritas en los protocolos GES para su disponibilidad en todos los centros asistenciales públicos y privados, como así también en farmacias privadas, en donde estos medicamentos cuentan con un sello distintivo de su equivalencia terapéutica probada. Los medicamentos certificados como bioequivalentes dan certezas de calidad, seguridad y eficacia, dado que han garantizado que todos los estudios se realicen en centros acreditados por el propio ISP.

Una vez aprobada la ley de medicamentos, se estima que 240 productos farmacéuticos deberán estar disponibles en farmacias, y podrán ser fiscalizados por la entidad. Sólo el presente año se ha certificado el 65% del total de bioequivalentes de los últimos 4 años. Se espera llegar a fines de 2014 con alrededor de 700 medicamentos certificados, lo que ampliará la disponibilidad de alternativas para que los pacientes escojan un medicamento seguro y a menor precio.
Hacemos un llamado a las futuras autoridades de Gobierno a hacer propia esta meta que hemos fijado como país, porque la Bioequivalencia significa velar por la salud de los chilenos, pero también por su bolsillo, dando respuesta a la exigencia de la ciudadanía por un mercado más transparente.

Valoramos el despacho de la Ley de Fármacos desde el Senado, ya que fijará como obligatoria la disponibilidad de estos productos en los recintos para garantizar que las personas puedan acceder al precio más conveniente. Esto va alineado a la idea de que los médicos prescriban el fármaco con su nombre genérico, para que puedan intercambiarse en el mostrador. Vemos el avance legislativo como una excelente señal que se complementa con la bioequivalencia, pues ayuda a impulsar una industria farmacéutica de calidad en un marco de mayor regulación.
Seguimos avanzando para entregar seguridad, confianza y justicia a todos los chilenos.

Para Tejemedios escribió:
EDUARDO DURÁN SALINAS
GOBERNADOR PROVINCIAL DE ÑUBLE