El Presidente de la República, Sebastián Piñera
promulgó la semana pasada la Ley que establece el Kínder Obligatorio y asegura
educación gratuita para todos los niños desde los dos años de edad.
Cuando el Presidente asumió el Gobierno, la
cobertura de la educación preescolar dejaba fuera a los niños más vulnerables
de nuestro país. La calidad de la educación escolar estaba estancada y con
enormes diferencias entre los niños más favorecidos y los niños más
vulnerables.
La educación superior era una educación que sólo
permitía a unos pocos acceder a ella y que, en el fondo, dejaba fuera a muchos
niños y jóvenes con talento, por falta de recursos económicos.
El presupuesto público de educación en estos
últimos 3 años y medio, ha crecido desde 9 mil millones de dólares, a 14 mil
millones, siendo, junto al Ministerio de Salud, los dos ministerios con mayor
incremento de recursos. Esta reforma constitucional establece el kínder
obligatorio, con lo cual extendemos a trece años la educación obligatoria en
nuestro país, pero también establece el financiamiento universal y garantizado
de la educación preescolar.
Estamos avanzando no en los niveles de mayor edad,
sino que justamente en los niños más pequeños. El Gobierno busca reconocer a la
educación como el instrumento más poderoso de progreso de las personas y de los
países. Una buena educación abre las puertas a un mundo de oportunidades y con
esta reforma constitucional lo que estamos haciendo es corregir una deficiencia
y una injusticia de nuestro sistema educacional.
Vemos después de 20 años de estancamiento en la
calidad de la educación escolar, medida por la prueba Simce, cómo en los
últimos tres años esta prueba por fin empieza a reflejar dos cosas: que la
calidad está aumentando y que las brechas están disminuyendo. Por tanto,
tenemos una educación de mejor calidad, pero también tenemos una educación con
mayor equidad.
Haber contribuido a que el sistema educacional
acompañe a nuestros niños desde el nacimiento hasta los 6 meses con el posnatal,
desde los 6 meses hasta los 2 años con la sala cuna universal y desde los 2
años hasta que ingresen a la educación escolar, con este nuevo sistema de
educación preescolar, y a partir de ahí, durante su educación básica y media es
sin duda, es el instrumento más poderoso para que nuestros niños puedan
desarrollar en plenitud sus talentos, para que nuestra sociedad sea una
sociedad más justa y con mayor igualdad de oportunidades, y para que nuestro
país pueda alcanzar un desarrollo integral.
Para Tejemedios escribió:
EDUARDO DURÁN SALINAS
GOBERNADOR PROVINCIAL DE ÑUBLE